Chiche Lagar visitó Heladería Real: 70 años de una dulce tradición que une generaciones

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Hay sabores que nos acompañan toda la vida, que nos recuerdan momentos felices y que, con el
paso de los años, se convierten en parte de nuestra historia. En Campana, hablar de helados
artesanales es hablar de Heladería Real, un verdadero clásico de la ciudad que este año celebra
nada menos que 70 años de trayectoria, manteniendo viva una tradición familiar que comenzó allá
por 1956.
Continuando con sus habituales recorridas por comercios y emprendimientos locales, el presidente
de la Cámara Unión del Comercio e Industria de Campana (CUCEI), Octavio “Chiche” Lagar, visitó
la tradicional heladería, donde fue recibido por los hermanos Santiago y Luis Inchausti, quienes hoy
continúan con orgullo el legado que iniciaron sus padres, cariñosamente conocidos como Bocha y
Olga.
La historia comenzó en 1956, cuando aquel matrimonio decidió apostar por un emprendimiento
familiar que, seguramente sin imaginar hasta dónde llegaría, terminaría convirtiéndose en uno de los
comercios más reconocidos y queridos de Campana. Lo que nació del esfuerzo, el trabajo y la
pasión por elaborar buenos helados se transformó, con el paso del tiempo, en una verdadera
institución gastronómica de nuestra ciudad.
Siete décadas después, Heladería Real continúa conservando aquello que la distingue: la
elaboración artesanal, la selección de materias primas de calidad y ese sabor tan particular que
generaciones de campanenses aprendieron a reconocer y disfrutar. Una filosofía que sus actuales
responsables mantienen día tras día, respetando las enseñanzas y el espíritu de quienes
comenzaron esta historia.
Durante la visita, Lagar compartió una amena charla con Santiago y Luis sobre los comienzos del
negocio, las anécdotas familiares, el camino recorrido y el enorme significado de alcanzar semejante
aniversario.
“Dicen que veinte años no son nada, pero setenta años refrescando con sabor a los vecinos
de Campana sí que son mucho. Son setenta años de trabajo, de levantarse todos los días
pensando en ofrecer lo mejor, de acompañar a distintas generaciones y, sobre todo, de
apostar siempre por nuestra ciudad. Porque mantener un comercio durante tanto tiempo no
es solamente vender un buen producto, es construir una historia de confianza, esfuerzo y
cariño con los vecinos”, expresó Chiche Lagar.
Y es que Heladería Real tiene algo especial. Para muchos campanenses, ir a tomar un helado allí es
una costumbre que comenzó de la mano de sus padres o abuelos y que hoy continúa con sus hijos
y nietos. Es ese lugar al que se vuelve después de cenar, durante una caminata por el centro, en
una tarde de verano o simplemente cuando aparecen las ganas de disfrutar de algo rico.
Sus famosos helados artesanales, con una amplia variedad de gustos que van desde los sabores
más tradicionales hasta propuestas especiales, son parte de una identidad construida a lo largo de
los años. Cremas, chocolates, dulce de leche, frutas y tantas otras variedades forman parte de una
propuesta que mantiene el espíritu de sus fundadores y que logró conquistar el paladar de varias
generaciones.
Pero Real no es solamente una heladería. Es también un punto de encuentro, un lugar de
recuerdos y una verdadera parada obligada para quienes visitan Campana.

Porque quien llega a nuestra ciudad y pregunta dónde disfrutar de un buen helado difícilmente tarde
demasiado en escuchar su nombre. Su trayectoria, la calidad de sus productos y el reconocimiento
de sus clientes hicieron que se convirtiera en una referencia gastronómica que los campanenses
suelen recomendar con orgullo.
“Hay lugares que uno recomienda con una satisfacción especial porque sabe que
representan muy bien a nuestra ciudad. Heladería Real es uno de ellos. Cuando viene alguien
de afuera, llevarlo a tomar un helado a Real es casi una visita obligada. Y eso no se consigue
de un día para otro: se logra manteniendo la calidad, cuidando a los clientes y trabajando
durante muchos años con la misma pasión”, comentó Lagar.
Uno de los aspectos más valiosos de esta historia es, precisamente, su continuidad familiar.
Santiago y Luis representan la segunda generación de una empresa que supo crecer sin perder sus
raíces, demostrando que es posible incorporar nuevas ideas y acompañar los cambios de época sin
abandonar aquello que hizo grande al emprendimiento.
Con el paso del tiempo, Real fue ampliando su presencia y hoy cuenta con dos sucursales en
Campana y una en la vecina ciudad de Zárate. Además, incorporó nuevas propuestas, como un
foodtruck para eventos y celebraciones, llevando sus tradicionales sabores a distintos encuentros y
ocasiones especiales.
Esta capacidad de mantenerse vigente durante siete décadas habla también del valor de los
emprendimientos familiares y de la importancia que tienen para la identidad comercial de una
comunidad.
“Como presidente de CUCEI, me llena de satisfacción encontrarme con historias como esta.
Setenta años no se cumplen por casualidad. Detrás hay sacrificio, decisiones, momentos
buenos y seguramente otros que exigieron redoblar esfuerzos. Bocha y Olga comenzaron
este camino y hoy Santiago y Luis tienen la hermosa responsabilidad de continuarlo. Es un
orgullo para Campana contar con comercios de esta trayectoria, que no solamente generan
trabajo y actividad, sino que también forman parte de nuestra identidad”, destacó Chiche.
La celebración de este aniversario es, además, una oportunidad para reconocer a quienes,
generación tras generación, eligieron desarrollar sus proyectos en nuestra ciudad. Vecinos que
apostaron y siguen apostando por Campana, que construyeron sus emprendimientos con esfuerzo y
que hoy forman parte de esas historias que merecen ser contadas.
“Desde CUCEI queremos acompañar y reconocer a quienes trabajan, invierten y siguen
creyendo en nuestra ciudad. Y cuando hablamos de una familia que lleva 70 años haciéndolo,
el reconocimiento tiene un significado todavía mayor. Porque empresas familiares como
Heladería Real demuestran que el compromiso, la perseverancia y el amor por lo que uno
hace pueden transformar un emprendimiento en un verdadero símbolo de Campana”, agregó
Lagar.
Para quienes todavía no conocen sus sabores, o para aquellos que siempre encuentran una buena
excusa para volver, Heladería Real los espera en sus sucursales de Av. Ing. Agustín Rocca 201,
teléfono 03489 43-2304, y Av. Rivadavia 573, teléfono 03489 43-8655, ambas en Campana donde
atienden todos los días de 10:00 a 1:30 horas. Se pueden conocer sus novedades en Instagram
@heladeria_real y en su página web www.heladeriareal.com.
Setenta años después de aquel sueño que comenzaron Bocha y Olga, Heladería Real sigue
escribiendo su historia, ahora de la mano de Santiago y Luis, pero con la misma esencia

familiar que la vio nacer. Porque las épocas cambian, las generaciones pasan y aparecen
nuevos sabores, pero hay tradiciones que permanecen. Y en Campana, desde hace siete
décadas, muchas de las más dulces llevan el nombre de Heladería Real.

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