
La inclusión de Neymar en la lista definitiva del seleccionado brasileño para el Mundial 2026 que se disputará en Canadá, México y Estados Unidos, revivió la esperanza de ver al crack de Santos salir a la cancha con la camiseta de la Canarinha en el estreno contra Marruecos. Sin embargo, los médicos constataron que lo que parecía un «edema» en el gemelo, era en realidad una lesión muscular de segundo grado.
El delantero, que prácticamente no se había dejado ver desde su llegada en helicóptero a la concentración el miércoles, asistió por primera vez a un entrenamiento este viernes y, en contra de todo pronóstico, se mostró sonriente, al mismo tiempo que realizaba pequeños movimientos y conversaba con integrantes del cuerpo técnico.
Según imágenes divulgadas por la Confederación Brasileña de Fútbol, Ney asistió al gimnasio de la Granja Comary con zapatillas deportivas para realizar entrenamiento físico de manera diferenciada, y más tarde, continuó con movimientos suaves a un costado del campo de juego.
Los medios locales señalan que el exjugador el ex Barcelona y PSG no se integró a la práctica grupal en ningún momento, y se mantuvo realizando pequeños movimientos de manera individual, con los cuidados que exige su condición. El plantel, en cambio, se encuentra bajo una intensa preparación de cara a la despedida del domingo en el Maracaná ante Panamá.
El panorama es complicado. Sin embargo, el delantero brasileño se puso en manos de los médicos de la selección para llevar a cabo un tratamiento intensivo que le permita llegar a tiempo al debut en el Grupo C contra Marruecos, el próximo 13 de junio, en Nueva Jersey.
Los trabajos de recuperación consisten principalmente en gimnasio y sesiones de fisioterapia, aunque este viernes, también pisó el campo de juego por primera vez de forma muy suave. Según el portal Ge, Ney acompañó el entrenamiento de sus compañeros hasta el final, e incluso llegó a permanecer sentado al lado del técnico Carlo Ancelotti.
Además, en las imágenes de la práctica también se lo vio conversar con el coordinador de las selecciones brasileñas masculinas, Rodrigo Caetano. A pesar de no poder disputar los dos amistosos previos al Mundial contra Panamá y Egipto, y estar en duda para el debut copero, se mostró animado y distendido.
La gravedad de la lesión y la cercanía con la máxima cita de la FIFA fue lo que encendió las alarmas en el panorama de Ancelotti. Es por esto, que a pesar del primer informe del Santos, que reportaba un «edema», la CBF decidió realizar sus propias pruebas y constató que la lesión era más grave de lo esperado.
Según informó el cuerpo médico de Carletto el pasado jueves, el también exjugador del Al-Hilal permanecerá en la convocatoria para disputar la que será su cuarta Copa del Mundo. Aunque la esperanza de verlo salir a la cancha ante Marruecos se disuelve lentamente, su retorno a los entrenamientos lleva tranquilidad a los fanáticos de su fútbol.



